Dicen que los ojos son ventanas al alma. Pero si de verdad nos asomáramos a ellos — ¿qué veríamos?
Un chico que nunca cruzó la cerca de su casa. Un mundo mucho más grande, más frío y más antiguo esperando al otro lado. Y, en cada persona que va a encontrar, la misma cosa ardiendo detrás de los ojos.
KODAI es una novela ligera de fantasía oscura sobre el tiempo, lo que se hereda sin pedirlo, y lo que uno es capaz de mirar de frente.
Un mundo estrecho y sin estrellas. Arriba, el cielo es una costra de piedra; abajo, el mar quedó reventado en placas de hielo. Llueve sin olor. Las ciudades son torres de metal donde la gente aguanta, y entre una costa y otra solo hay bruma, cargueros colgados de cadenas y faros que casi nadie alcanza.
Mucha gente lleva una luz detrás de la mirada. Otros, para estar a salvo, la entregaron — y viven con los ojos tachados. Nadie te explicará qué significa cada cosa: se entiende cruzándolo.
Todos empiezan a oscuras. Cada signo se revela cuando lees el capítulo donde aparece por primera vez.
Un mundo estrecho entre un cielo de costra y un mar reventado. Pronto podrás recorrerlo aquí.
Cuarenta y un postes, un porche que cruje en tres sitios, y un chico que cumple dieciocho años con ganas de ver algo que no haya arreglado él. Aquí empieza todo.
✦ LeídoKODAI se escribe capítulo a capítulo. Lo que sientes al leer — dónde te enganchaste, dónde te perdiste, qué personaje te importa — ayuda a que la obra crezca.